Un integrante del equipo mexicano se lanza al agua durante el calentamiento, rodeado de equipos internacionales que, al igual que él, llegaron a Tallinn con la firme intención de darlo todo en la alberca.
Detrás del salto, se vive una convivencia multicultural, un encuentro deportivo donde cada país aporta su esfuerzo, entusiasmo y espíritu competitivo.
Este tipo de imágenes no solo documentan la técnica, también celebran la determinación y pasión que define a los atletas juveniles que representan a sus países con orgullo.
¡Seguimos acompañando cada brazada!

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